¿Se televisa el primer derbi en la elite en el Estadio de Mestalla?

Emilio Nadal

Emilio Nadal ahorró bastante para comprar su primera televisión. Las cosas marchaban bien en el hogar de los Nadal. El colegio que había montado con tanto esfuerzo a finales de la década de los años cuarenta en Benicalap daba sus réditos. Claro que el profesor se partía el lomo durante el día para que los números cuadraran. Y las jornadas no parecían tener límites. Las clases se sucedían. El sol emergía con legañas por el este y se acostaba por el oeste cansado y el educador seguía en el interior de las aulas al pie del cañón preparando con la misma ilusión a los churumbeles de primaria y a los jóvenes que se preparaban para asaltar las fronteras del Preu. Se había corrido la voz por la zona de la consistencia de la preparación del colegio del Niño Jesús que administraba en primera persona desde los años cuarenta cuando tuvo que reciclarse tras perder su condición de profesor del estado por su pasado en la Guerra Civil como soldado republicano.

Y todavía había horas, que en ocasiones, había que robárselas al reparador sueño para lograr armonizar las cuentas de empresas con sede en la localidad de Benicalap. Los asuntos iban bien en líneas generales. A la llegada de la televisión le sucedió más tarde el Seat Seiscientos. La televisión se expandió por los hogares españoles en los primeros años sesenta. La Televisión Española nació en 1956, aunque su anclaje en la sociedad era mínimo. Se calcula en unos 600 el parque de receptores y la señal únicamente podía captarse a 60 kilómetros de Madrid. Un aparato de esas características costaba unas 30.000 pesetas, una fortuna para la época. En 1959 llegó la televisión a otros puntos de la geografía peninsular. A la inauguración de los estudios en Barcelona se sucedieron los repetidores de Valencia, Zaragoza, Bilbao o Sevilla.

La tele se expandía y surgían los primeros rostros conocidos. Laura Valenzuela o Mariano Medina se colaban en los hogares españoles. Y las televisiones se multiplicaban. En 1964 se estima en un millón el número de receptores. El gobierno ayuda a su expansión al permitir que se pudieran comprar pagándolos en cómodos plazos. Aquella noticia traspasó las fronteras propias de su entorno más cercano. La revelación se propagó. Fue en el verano de 1963 con el Levante preparando el asalto a la máxima categoría. Y uno de los desafíos que marcaba este estreno tenía como punto de acción el Estadio de Mestalla. Volvía el derbi de la ciudad del Turia y se presentaba en un entorno desconocido; la bienaventurada Primera División. La prensa propagó la posibilidad de que el encuentro, pautado para la noche del sábado 28 de septiembre de 1963, fuera retransmitido en directo por la televisión.

Por la casa de la familia Nadal comenzaron a pasar en peregrinación aficionados de los dos bandos. La ocasión era propicia y determinante para seguir en directo las evoluciones del partido del siglo, tal y como definió la cita la prensa valenciana. La televisión provocó estas reuniones y estas manifestaciones generales. Tal era su influencia. Aquel propietario de un receptor sabía que había convocatorias ineludibles. Y el fútbol, los toros y el boxeo concitaban la atención mayoritaria. Así que mientras las mujeres discutían sobre la moda o la llegada de las descodadas extranjeras a las playas del país con aquellos bikinis minúsculos que entraban en contradicción con los preceptos cristianos, los hombres celebraban las gestas de los goleadores nacionales.

Los ecos del runrún de la emisión del duelo entre granotas y xotos se propagaron por todos los rincones de la ciudad. La familia Nadal hacia acopio de víveres para trufar el partido, pero todo se vino abajo. El Diario Deportes cercenó las ilusiones de los aficionados. “Puestos al habla con quien está debidamente enterado de estas cuestiones podemos desmentir absolutamente este rumor. De una manera oficial, se nos ha confirmado que el Valencia-Levante, que tanta expectación ha despertado no será televisado. Y así se lo comunicamos a los aficionados, que de una manera u otra nos han consultado, y al público en general”, advirtió el mencionado periódico en el sábado 28 de septiembre.   

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